El hip hop criollo fue la novedad musical del 2007. El género logró colarse en el gusto de la juventud, pero terminó en baja
Hoy como todo Fin de Semana Normal(onke no lo sea eke toy de vacaciones) amanesco dan la 4,5,6,7,8… y ya mis panitas crosover y flowhot se me habian ido a dolmil… pue me voy pa la sala me kito el pantalon buco un vaso de agua y me kedo en pantalonsillo leyendo el periodico “Diario Libre” Pagina 26.. y me veo impactado por un Gran Articulo el cual me lleno de Orgullo Ya que como Dueño de RaPDoM.Net soy un Promotor de La Musica Urbana Dominicana… se los dejo aqui para que lean…
Hip Hop 2008 Viene Fuerte Mi Gente… Que Viva el Hip Hop

SANTO DOMINGO. El año que terminó fue prolÃfico en los movimientos urbanos. Jóvenes criollos no se resistieron a las tendencias del mercado internacional y decidieron apostar a lo suyo.
La escena local fue testigo de la aparición de un grupo de intérpretes en el reggaetón, merengue urbano y el hip hop, sin embargo, fue en el hip hop que trajo más novedad.
Vakeró, El Lápiz, Joa, Omega, son solo algunos de los nombres que se pusieron en el mapa de la música popular dominicana.
El hip hop criollo tuvo un chance y logró colarse. Salieron de los patios de nuestros barrios y sus intérpretes aprovecharon el “break†para sacar la cabeza. Algunos con tan buena suerte que después de varios intentos por ir a Nueva York, obtuvieron, gracias al empresario Vidal Cedeño, la oportunidad de ir a esa y a otras plazas de Estados Unidos donde hay una gran concentración de dominicanos.
Las jergas, mensajes subliminales y otros directos que rindieron culto al consumo y venta de drogas se dejaron sentir en emisoras, en el portal Youtube, asà como en canales de televisión. La osadÃa de estos jóvenes provocó una reacción por parte de estamentos oficiales que amenazaron con prohibir la difusión del hip hop y el reggaetón. Afortunadamente no fue más que un exabrupto y todo siguió igual, sin control de ninguna autoridad.
Un estilo más depurado
Cuando se produjo el lÃo por el cuestionamiento a las lÃricas del hip hop, sus protagonistas salieron a defender lo que hacen. El Lápiz, admitió su culpa y prometió que no harÃa más temas en los que se refiera al consumo de drogas. Otros menos conocidos, refirieron que no era necesario utilizar esos recursos para pegarse.
Los mensajes fueron aclarando, tal y como sucedió en el mercado norteamericano, en el que algunos de los más ácidos creadores del hip hop no tuvieron otra opción que refinar sus letras.
Los criollos recibieron la condena de muchos y los elogios de otros. Al final entendieron el mensaje y comenzaron a recibir el apoyo de casas comerciales que los involucraron en sus activiades.
Una fiebre
Como ocurre con todo movimiento que llega de repente, sin ningún plan que no sea el de hacer dinero, en la postrimerÃa del 2007 se produjo una baja en la demanda.
La intensidad bajó, ya no se sentÃa la fiebre del primer semestre del año. Pocos shows se anunciaron y los que se hicieron no tuvieron una buena suerte, ya que muchos terminaron en trifulcas y tiros al aire.
El merengue, la bachata, el reggaetón, el hip hop o cualquier otro género que registre cambios, es receptor de todo tipo de intérpretes. Sin embargo, son pocos los que al final logran quedarse. Esa es la etapa en la que entran ahora el hip hop criollo, se quedarán los que usen su inteligencia y astucia para poder mantenerse en la cresta de la ola, los demás, serán eso… los demás.

